Pedro González Caro
Las elecciones son el procedimiento mediante el cual los ciudadanos, a través del voto, eligen entre un grupo de candidatos a los políticos que tendrán los cargos públicos de su sistema democrático.
Usualmente se eligen las personas que conformarán el cuerpo legislativo y ejecutivo, a nivel nacional, y los cargos políticos a nivel regional y local (alcaldes, gobernadores, y los legisladores regionales y concejales, etc.). Cada país tiene su sistema electoral que rige sobre aquellos que aspiran a ocupar los cargos de elección popular (candidatos) y a quienes pueden votar (electores), aunque en algunas ocasiones, el sistema está tan restringido para unos casos, que difícilmente puede considerarse como un sistema democrático. Es decir, elección, no es un sinónimo de democracia, para que así sea, la elección debe cumplir con algunas características indispensables para que el acto eleccionario pueda ser calificado como una elección democrática.
Resulta oportuno, en ese sentido, revisar el concepto de Integridad Electoral: es una propuesta analítica que asume una visión integral de todas las dimensiones del ciclo electoral partiendo del diseño de la legislación y de los organismos, y la selección de autoridades electorales, hasta los procesos de votación, conteo, divulgación de resultados y fiscalización.
Integridad Electoral se refiere también a una mirada desde la moral ciudadana. Cuestiones como la transparencia, rendición de cuentas, la confianza en el proceso y sus actores, y la precisión en la administración de una elección son consideradas de manera conjunta con una conducta electoral ética, como los valores fundamentales de los sistemas electorales.
El proyecto de Integridad Electoral
El «Electoral Integrity Project«, desarrollado por la Universidad de Harvard y la Universidad de Sydney, bajo la conducción de la profesora Pipa Norris, establece definiciones y métricas para la Integridad Electoral. Este enfoque busca identificar estándares universales que garanticen elecciones justas en todo el mundo. En Venezuela, el Proyecto de Integridad Electoral lo ha desarrollado el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB desde 2014.
La Integridad Electoral se refiere a la garantía de que los procesos electorales no tienen un ganador predeterminado, permitiendo que las preferencias de los electores se manifiesten verdaderamente. Es un concepto que abarca normas y prácticas que aseguran un sistema electoral transparente y confiable, que en forma armónica con el resto de la institucionalidad, contribuye a la construcción de una democracia sólida y estable.
La integridad electoral fundamenta su propuesta en la visión integral del ciclo electoral, tomando en consideración todas las etapas de ese ciclo, desde la legislación hasta la fiscalización.
Esta visión integral es crucial para establecer un contexto donde las elecciones puedan desarrollarse de manera efectiva y equitativa.
El primer pilar de la integridad electoral, lo podemos identificar como “El Proceso de Votación”, el cual debe ser accesible y transparente, asegurando que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de participar tanto para ser elegidos como para poder elegir. La utilización de sistemas de votación seguros y la capacitación de los funcionarios electorales son cruciales para evitar fraudes y garantizar la legitimidad del proceso. La irrestricta participación de votantes y candidatos conforme a la normativa legal es la primera condición para poder hablar de elecciones.
El segundo pilar, y no por eso menos importante, es el conteo de votos quedebe realizarse de manera precisa y transparente para mantener la confianza pública en los resultados. La implementación de tecnología avanzada y la supervisión independiente son fundamentales para asegurar la integridad en esta fase crítica del ciclo electoral.
La cronología y las practicas de transparencia en los procesos electorales, resultan un elemento crucial para garantizar que todos eso procesos sean visibles y comprensibles. Esto incluye acceso público a la información, supervisión por parte de observadores independientes y la apertura de los resultados para que puedan ser verificados por ciudadanos, así como por entidades externas.
La rendición de cuentas, por parte de las autoridades electorales en forma oportuna y clara, asegura que quienes administran el proceso electoral respondan por sus acciones. Un sistema electoral efectivo requiere mecanismos que permitan a los ciudadanos exigir responsabilidad a las autoridades electorales, lo que fomenta un ambiente de confianza y legitimidad en las elecciones.
Finalmente, debemos hablar de las normas y convenciones globales sobre procesos electorales. Las leyes electorales son un pilar fundamental del funcionamiento de cualquier sistema democrático. Estas normativas regulan todos los aspectos relacionados con la elección de representantes, desde la convocatoria de los comicios, pasando por las postulaciones, registro de partidos políticos y los registros de votantes hasta la proclamación de los resultados.
El gran dilema
Se han convocado elecciones en Venezuela. ¿Nuestro sistema electoral, ofrece las garantías de integridad electoral que certifiquen que los resultados son la expresión de los ciudadanos?
Comentarios